Porque en Navidad todo tiene un gran significado

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Porque en Navidad todo tiene un gran significado

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Claves para elegir el tono de las habitaciones

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Antes de decidir el color que quieres para un dormitorio, debes definir qué es lo que te gustaría transmitir a través de él, cuál es la atmósfera en la que quisieras descansar.

El color con el que pintes las paredes, definirá si se trata de una alcoba romántica, elegante o infantil, por ello tener claro el tono que le darás es fundamental.

A continuación, te presentamos los colores más recomendados, por ser tonos que le aportan a la relajación de tu cuerpo.

–          Verde: Se trata de un tono intermedio entre frío y caliente, lo que lo convierte en un color versátil que puede aprovecharse para llenar de vitalidad, tranquilidad y frescura los espacios. Para los dormitorios se recomiendan las tonalidades más claras. 

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–          Azul: Es un color frío bastante relajante, facilita el descanso y aporta al espacio naturalidad y serenidad. Combinar las tonalidades claras e intensas en una habitación es ideal.

–          Violeta: Es un tono que está muy de moda, usándolo en las paredes hace que los espacios se vean relajados e íntimos. En los dormitorios se usa la tonalidad clara para que el espacio se vea femenino y la tonalidad oscura para darle elegancia.

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–          Blanco, crema y beige: Son los colores clásicos para las habitaciones, transmiten armonía, tranquilidad y seguridad, si te decides por ellos, lo conveniente es generar contraste haciendo uso de elementos decorativos como almohadones, cobijas y cuadros de colores.

Recuerda que todos los colores tienen un impacto sobre el estado de ánimo y el bienestar, por ello elegirlos bien es una decisión importante.

¡A ponerle color a tu fachada!

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Lo primero a la hora de pintar la fachada de la casa, es definir cuál es la personalidad de la familia; lo segundo es tener en cuenta lo que cada gama tonal transmite.

Los colores claros por ejemplo, son sinónimo de pureza, distinción y limpieza; los tonos cálidos son acogedores, mientras la tonalidad marrón remite a un entorno natural. Los primeros son ideales en climas cálidos, mientras los segundos y terceros son perfectos para climas fríos.

En una tercera instancia debes tener en cuenta la forma de tu casa y los materiales con que está hecha, además de los espacios verdes que la rodean.

En el caso de fachadas de ladrillos o piedras, lo recomendado es usar materiales transparentes o con tonalidades que le brinden una variación al color natural. Las rejas, vigas o columnas pueden pintarse de colores vivos, logrando que se genere un impactante contraste tonal.

El color naranja en la fachada con detalles blancos en marcos de puertas y ventanas, es una opción que transmite elegancia, además, su uso es considerado como sinónimo de una familia conservadora y transparente.

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Por su parte, el color durazno o melocotón, combinado con blanco o verde es una de las opciones que mayor naturalidad transmite, además es perfecto para casas con jardines o áreas verdes a su alrededor.

En este fin de año, los colores que están de moda son el verde, el azul, el rosa, el naranja y el rojo. Pero si lo tuyo son las fachadas clásicas, nada mejor que usar colores como el gris, beige o almendrados, estos brindan elegancia y limpieza a cualquier tipo de casa.

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Pinturas Tonner te presenta la historia del color

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El color nos produce sensaciones, sentimientos, transmite mensajes a través de códigos universales, nos expresa valores,por eso conoce la historia del color para que entiendas los estados de ánimo y sin embargo sabrás que  no existe más allá de nuestra percepción visual.

la historia del colorPor definición, el color es el producto de las longitudes de onda que son reflejadas o absorbidas por la superficie de un objeto, pero por otro lado sin la intervención de nuestros ojos que captan esas radiaciones electromagnéticas, de un cierto rango, que luego son transmitidas al cerebro, ese color no existiría.

El color ha sido estudiado, analizado y definido por científicos, físicos, filósofos y artistas. Cada uno en su campo y en estrecho contacto con el fenómeno del color, llegaron a diversas conclusiones, coincidentes en algunos aspectos o bien que resultaron enriquecedoras para posteriores estudios.

historia del color y aristotelesEl filósofo Aristóteles (384 – 322 AC) definió que todos los colores se conforman con la mezcla de cuatro colores y además otorgó un papel fundamental a la incidencia de luz y la sombra sobre los mismos. Estos colores que denominó como básicos eran los de tierra, el fuego, el agua y el cielo.

historia del color y da vinciSiglos después, Leonardo Da Vinci (1452-1519) quien también consideraba al color como propio de la materia, avanzó aún más definiendo la siguiente escala de colores básicos: primero el blanco como el principal ya que permite recibir a todos los demás colores, después en su clasificación seguía amarillo para la tierra, verde para el agua, azul para el cielo, rojo para el fuego y negro para la oscuridad, ya que es el color que nos priva de todos los otros. Con la mezcla de estos colores obtenía todos los demás, aunque también observó que el verde también surgía de una mezcla.

historia del color y isaac newtonFinalmente fue Isaac Newton (1642-1519) quien estableció un principio hasta hoy aceptado: la luz es color.

En 1665 Newton descubrió que la luz del sol al pasar a través de un prisma, se dividía en varios colores conformando un espectro.
Así es como observa que la luz natural está formada por luces de seis colores, cuando incide sobre un elemento absorbe algunos de esos colores y refleja otros. Con esta observación dio lugar al siguiente principio: todos los cuerpos opacos al ser iluminados reflejan todos o parte de los componentes de la luz que reciben.

Por lo tanto cuando vemos una superficie roja, realmente estamos viendo una superficie de un material que contiene un pigmento el cual absorbe todas las ondas electromagnéticas que contiene la luz blanca con excepción de la roja, la cual al ser reflejada, es captada por el ojo humano y decodificada por el cerebro como el color denominado rojo.

Así como le debemos a Newton la definición física del color, también le debemos a Johann Göethe (1749-1832) el estudio de las modificaciones fisiológicas y psicológicas que el ser humano sufre ante la exposición a los diferentes colores.
Para Göethe era muy importante comprender la reacción humana a los colores, y su investigación fue la piedra angular de la actual psicológica del color. Desarrolló un triángulo con tres colores primarios rojo, amarillo y azul. Consideró que este triángulo como un diagrama de la mente humana y ligó a cada color con ciertas emociones.

Si continuamos explorando el estudio del color nos encontramos en 1950 con el Profesor Albert Münsell quien desarrolló un sistema, mediante el cual ubica en forma precisa a los colores en un espacio tridimensional. Para ello define tres atributos en cada color:


Matiz: la característica que nos permite diferenciar entre el rojo, el verde, el amarillo, etc. que comúnmente llamamos color.
Existe un orden natural de los matices: rojo, amarillo, verde, azul, púrpura y se pueden mezclar con los colores adyacentes para obtener una variación continua de un color al otro. Por ejemplo mezclando el rojo y el amarillo en diferentes proporciones de uno y otro se obtienen diversos matices del anaranjado hasta llegar al amarillo. Lo mismo sucede con el amarillo y el verde, el verde y el azul, etc.
Münsell denominó al rojo, amarillo, verde, azul y púrpura como matices principales y los ubicó en intervalos equidistantes conformando el círculo cromático. Luego insertó cinco matices intermedios: amarillo – rojo, verde – amarillo, azul – verde, púrpura azul y rojo púrpura.

Valor: indica la claridad de cada color o matiz. Este valor se logra mezclando cada color con blanco o bien negro y la escala varía de 0 (negro puro) a 10 (blanco puro).

Intensidad: es el grado de partida de un color a partir del color neutro del mismo valor. Los colores de baja intensidad son llamados débiles y los de máxima intensidad se denominan saturados o fuertes. Imagine un color gris al cual le va añadiendo amarillo y quitando gris hasta alcanzar un amarillo vivo, esto sería una variación en el aumento de intensidad de ese color. La variación de un mismo valor desde el neutro (llamado color débil) hasta su máxima expresión (color fuerte o intenso).

Espacio de color Münsell


El matiz, el valor y la intensidad pueden ser variados independientemente de manera tal que absolutamente todos los colores pueden ser ubicados en un espacio tridimensional, de acuerdo con estos tres atributos. Los colores neutros se ubican a los largo de la línea vertical, llamada eje neutral con el negro en la parte baja, blanco en la parte de arriba y grises en el medio. Los matices se muestran en varios ángulos alrededor del eje neutral. La escala de intensidad es perpendicular al eje y aumenta hacia fuera. 

El color y las proporciones

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La forma en que utilice el color en los seis principales partes de un ambiente (4 paredes, cielo raso y piso) puede alterar dramáticamente la apariencia de las proporciones del mismo.

Es posible modificar el largo, ancho y alto de una habitación con el simple uso del color.
Primero es necesario observar objetivamente el ambiente para determinar si es necesario modificarle alguna de sus proporciones. Si todo es correcto, sólo deberá seleccionar el esquema de colores que permita realzar el ambiente y si no lo es, a continuación le explicamos cómo aprovechar el color.

Características de los colores

Un color puede hacer parecer a una superficie más cercana o lejana, más chica o bien más grande. Conocer los efectos visuales que producen los diferentes colores ayuda a crear la sensación deseada.

Los colores fríos tienden a alejar, empujan hacia atrás las paredes haciendo sentir más especioso un ambiente. Los colores luminosos también logran este efecto. Por lo tanto si utiliza un pálido color frío crea el máximo de ilusión de espacio. Agregue un piso en color claro e incrementará esta sensación.

Por el contrario, las paredes pintadas con colores cálidos u oscuros parecen estar más cerca. Las grandes habitaciones con cielos rasos muy altos pueden resultar poco confortables, por eso si pintamos las paredes y cielo raso en colores cálidos tranquilos, lograremos crear un ambiente más acogedor.

Subir un cielo raso


Pintar el techo más claro

Para que el cielo raso parezca más alto deberá estar pintado en un color más claro que las paredes.
Esta “iluminación” del cielo raso crea una sensación de mayor altura y se opta por pintar las paredes de un color oscuro creará un clima bastante íntimo.
Es importante que el color de las paredes sea continuo para lograr este efecto, no debe estar cortado con ningún color otro color en frisos y molduras

Dar amplitud


Pintar las paredes más claras

Tanto las paredes como el cielo raso deberán pintarse en colores claros para dar amplitud a un ambiente. En este caso las molduras pueden pintar unos tonos más oscuro del mismo color a fin de dar mayor definición al espacio.
Para el cielo raso se debe optar por un color más claro que el de las paredes.

Bajar el cielo raso


Pintar el techo más oscuro

Muchas veces los ambientes tienen cielos rasos que resultando molestamente altos para la dimensión de la habitación. En este caso se deberá pintar en un tono un poco más oscuro que el seleccionado para las paredes. Este efecto se puede incrementar si el color se prolonga hasta cubrir las molduras.
Si queremos integrar más ambos colores se puede optar por pintar en las paredes algún detalle con el color seleccionado para el cielo raso.

Ambiente con formas irregulares

Muchas veces tenemos que pintar espacios que tienen terminaciones fuera de escuadra, en este caso es ideal utilizar un solo color claro, tanto para paredes como para el cielo raso. De esta manera se logra armonizar todo el espacio.

Ensanchando un ambiente angosto


Pintar con colores claros paredes y mobiliario



Los corredores, las cocinas en galería y algunas habitaciones pueden resultar muy angostas, pero si las pintamos en colores muy palidos y brillantes tienden a resultar más espaciosas. Es conveniente utilizar un solo color tanto en paredes como en el mobiliario (por ejemplo en una cocina). También es importante reforzar con muy buena iluminación.

Ampliando un ambiente

Los colores pálidos reflejan más luz que los oscuros y los colores frios dan la sensación de empujar hacia atrás una pared. Por eso una combinación de estas dos características es perfecta para lograr que un ambiente parezca más amplio.
Si la habitación es muy luminosa y se decora en un color pastel frio ( verde agua, celeste claro, etc) se creará un fresco y espacioso ambiente. Es importante que el piso también sea de una tonalidad pastel acorde con las paredes y el cielo raso.
En el caso que el ambiente no reciba la luz del sol, es aconsejable utilizar colores cálidos como un amarillo pálido, durazno, etc.

Dar calidez a un ambiente grande

Los ambientes espaciosos algunas veces resultan austeros y poco amigables, principalmente si no reciben la luz solar. En este caso seleccione un color cálido tanto para el cielo raso como para las paredes. Este color deberá ser intenso y brillante, para que resulte cálido y a la vez reduzca la sensación de espacio. Si se utiliza un color muy intenso o bien oscuro se corre el riesgo de crear un efecto opresivo.
Si además utilizamos un color más oscuro para el piso lograremos intensificar el efecto de reducción del espacio.

Acortar un pasillo

Si estamos en presencia de un lago pasillo es aconsejable pintar las paredes laterales en un color pastel claro y la pared del final en un color oscuro, para dar la sensación de acercamiento.

Alargar y ensanchar un pasillo

Si tenemos un espacio angosto y corto, debemos utilizar un color claro en las paredes laterales y la del fondo. Para el cielo raso y el techo es necesario utilizar un color bastante más oscuro.